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El 31 de Enero de 2006 a las 19:18 h., el que estas líneas firma abría su primer cuaderno digital, al que dí el título de: “La Bitácora de Antonio Casado”.  Por aquel entonces daba la siguiente explicación de los motivos que me llevaban a hacerlo:
¿Por qué una bitácora personal?

Bueno, simplemente para tratar de unificar en un lugar los artículos en prensa, en listas de correo, discursos, presentaciones, y demás “literatura gris” que se me van acumulando en el disco duro. Lo cierto es que nunca me había planteado en serio ni su recopilación ni su pública edición, pero, el haber sido animado a ello en diferentes ocasiones por diferentes personas, y el hecho de que muchos compañeros del sector documental y cultural se han subido ya al carro (¿o debería decir al barco? Al fin y al cabo, somos navegantes), me hicieron decidirme.

El que este proyecto continúe, o se quede en proyecto, está por ver. He de aclarar que no es un blog al uso. No se va a actualizar todos los días, y probablemente tampoco todas las semanas. No pretendo -de momento- entrar en debates, ni moderar comentarios.

En todo caso, ahí va. Amable lector ó cibervisitante, si aún sigues ahí y a estas alturas del partido, no me has mandado a freír espárragos, sólo puedo decirte que gracias por entrar, y por tu benevolencia.

¿Y por qué el título? Lo de bitácora, evidentemente, por ser una bella metáfora naval. Si el ciberespacio es un océano (aunque últimamente el agua líquida se haya evaporado y convertido en “la nube”), los que nos movemos en él somos navegantes, y necesitamos un cuaderno de bitácora para ir anotando nuestras experiencias durante la singladura.

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 Pronto me centré en una serie de temas, que fueron configurando las secciones del… bloc: Archivos y documentación, temas bibliotecarios, comic y bibliotecas, opinión (de re publica, societas et religio), el libro que recomiendo, literatura y bibliotecas, cine y bibliotecas, patrimonio, local, videos… Poco a poco el cuaderno iba cobrando cuerpo.

Desde entonces han pasado años. He publicado con una periodicidad desigual, pero tratando de mantenerme en el ciberespacio. He iniciado otros proyectos similares, personales e institucionales, que me han quitado tiempo y contenidos para “La Bitácora”, he colaborado y sigo colaborando en otros, y he ido probando diferentes plataformas bitacoreras. Mientras tanto, he tenido que renunciar a Bitacorae por sus excesivos fallos de mantenimiento. Tras un intento en 2013 con WordPress, que no terminó de convencerme, lo voy a intentar de nuevo. Así que… ¡Allá vamos!